viernes, 4 de octubre de 2019

Mi primer empleo formal

Todos tenemos una historia que contar, algunas si, pueden ser mas interesantes que otras, pero siempre sera curioso conocer un poco mas de lo que alguien tiene por contar, si bien es conocido por todos que en algún momento de nuestras vidas debemos entrar al mundo laboral, no todos lo hacemos del mismo modo, en mi caso mi primer contacto con el trabajo comenzó a los 10 años y antes de que comiences a juzgar que mis papás me obligaban déjame decirte que no es como lo imaginas. 

Cada sábado cerca de donde vivo se pone un tianguis, como en todos los tianguis vendían dulces, juguetes, comida y cuanta cosa puedas imaginar, mi papá nos daba a mi hermana y a mi de 10 a 20 pesos para gastar en lo que quisiéramos, en un principio, el dinero se nos agotaba en dulces, otras en maquinitas, pero había ocasiones en que había algo en algún puesto de juguetes que llamaba nuestra atención mas que cualquier cosa, la mayoría de las veces, aquello costaba mas del dinero que teníamos disponible, si bien había días en que nos daban mas de los 20 pesos la mayoría de las veces solo era lo que nos daban y no había mas, era entonces cuando mi papá me decía, "Si quieres mas dinero tendrás que ganarlo" me enseño que reciclando periódicos podía obtener mas dinero del que el me daba, cada que mi papá terminaba de leer, me entregaba su periódico y yo lo guardaba en una caja de plástico que tardaba entre 2 y 3 semanas en llenar al máximo, la caja no pasaba de 20 kilos, aun así, eso representaba para mi 20 pesos adicionales a mi gasto semanal.

Durante muchos años hice esta actividad, pero llego un momento en que aquello dejo de ser suficiente para mis ambiciones de adolescente, necesitaba mas dinero y tenia que encontrar un empleo que me dejara tiempo suficiente para poder seguir estudiando, las opciones eran pocas, en México tener 16 años te cierra muchas puertas laborales, aun así, tenia que intentarlo y sin ninguna experiencia compre una solicitud de empleo en la papelería y la entregue en el Burger King de Mundo E, no te voy a negar que tenia miedo de esa decisión, en mi vida había trabajado y muchos menos en un restaurante y tener trato con clientes no era algo a lo que estuviera acostumbrado.

Una semana después me llamaron, me invitaron a una entrevista y me explicaron las condiciones, me contaron que una cocina de comida rápida se mueve alrededor del trabajo en equipo y que si bien el sueldo no es algo fantástico si es un sueldo ideal para pagarte los pasajes, comprar algo de ropa y tal vez pagar algún entretenimiento, no era un sueldo base, se basaban en un tabulador similar al de Estados Unidos en el cual el precio por tu trabajo era calculado en horas, cada hora trabajada tenia un valor de 10 pesos.

Me explicaron entre otras cosas que trabajar en Burger King no era necesariamente estar en un área especifica, eras lo que ellos llamaban un ayudante general, podías abrir, cerrar, entregar ordenes, hacer aseo o cocinar todas las actividades inclusive las podrías hacer en un mismo día en diferentes horas de tu jornada de trabajo, no me explicaron el por que, pero mucho después entendí que se manejaban de esta forma para que si alguno llegaba a faltar pudiera ser reemplazado por otro sin mayor problema y así no afectar la forma de trabajo del restaurante.

Entre a trabajar en Diciembre, coincidía justamente con la temporada vacacional por lo que en un principio trabajaba diario, entraba aproximadamente a las 10 u 11 de la mañana dependiendo del día y salia a las 8 o 9 de la noche, el trabajo era sencillo, consistía básicamente en si te tocaba hacer aseo, trapear todo el restaurante, limpiar barras, mesas y lavar charolas, si te tocaba cocinar, preparar las carnes de hamburguesa y entregarlas a cada estación, si eras el que preparaba las ordenes, tu deber era armar las hamburguesas, cocinar papas y entregar todo al frente para servir a los clientes, como cajero, tomabas ordenes y cobrabas y como corredor de ordenes tu labor era entregar el producto terminado, sencillo si, pero muy cansado.

En mi opinión me adapte rápido, en menos de una semana dominaba la mayoría de las áreas, me sentía satisfecho, estaba en mi primer empleo real y lo estaba haciendo bien, aun no sabia cuanto cobraría pero recibir mi primer sueldo era algo que me emocionaba demasiado.

El sueldo lo cobrábamos desfasado pero de manera semanal, por lo que mi primera paga llego 15 días después de que entre a trabajar, me llamaron a la oficina de la gerente y me entrego mi tarjeta de nomina, firme de recibido y me explico que a partir del sábado llegaría mi primer pago y yo podría disponer de mi dinero, también me explico que el recibo de nomina lo debíamos firmar y recoger en la barra los días Lunes y ahí veríamos de manera detallada que se nos estaba pagando.

El primer sábado llego y olímpicamente debido a la carga de trabajo había olvidado que ese día pagaban, lo recordé hasta el lunes que nos entregaron los recibos de nomina, tome la hoja con mi nombre y ahí estaba, 2500 pesos, todos para mi, se que vas a decir, pero eso es una miseria y tienes razón, en pleno 2019 ese dinero no rinde mucho pero recordemos que era 2008 y yo un adolescente sin tantas responsabilidades.

En ese recibo aprendí que el gobierno en ocasiones te daba dinero por trabajar, que el trabajar los días domingo implicaba que las horas nos fueran pagadas al doble y que así como el gobierno te daba dinero también te podía retener una cantidad por cuestiones de impuestos.

Aun así, me sentía satisfecho, mis horas trapeando pisos, cocinando carnes, sirviendo papas y cobrando ordenes comenzaban a rendir frutos, tenia mi primer paga real y me sentía feliz, según la tradición no escrita del primer sueldo, para que siempre tengas un sueldo con el primero debes invitar o regalar algo a una persona importante para ti, en mi caso, con mi primer sueldo invite a comer a toda mi familia.

No dure mucho tiempo en Burger King, si bien el trabajo no era malo, era demasiado cansado y al volver a la escuela en Enero, el tiempo disponible para mis estudios se veía mermado al tener que cumplir un horario especifico cada día en el restaurante, si bien mencione antes que mi objetivo era trabajar y estudiar, el restaurante cada día demandaba mas de mi tiempo, estar en una cadena de este estilo te exige una constante capacitación en diferentes áreas, cada determinado tiempo debíamos actualizarnos en manejo de alimentos, almacenaje, higiene y atención a cliente, razón por la cual de un día a otro eras citado en algún restaurante para tomar los cursos y actualizarte, yo solo tome 3 de esos cursos, los cuales acredite con excelencia y como premio, me entregaron mis pines para la gorra (En algún lado deben estar guardados).

Conforme mas te capacitabas a mas cursos eras llamado y muchos eran en horario matutino fuera de turno, lo cual se empalmaba con mi horario de escuela, ademas de que si en algún momento el curso era en la tarde el horario cambiaba, teniendo que trabajar en la mañana.

Me toco trabajar en fechas interesantes, Navidad, Año Nuevo, 14 de Febrero, Día del Niño y 10 de Mayo, cada una distinta a la anterior pero todas con algo en común, lograban llevarte al máximo de tus capacidades y ponían a prueba tu resistencia física y mental, me atrevo a decir que la cocina de una cadena de Fast Food en día feriado es el lugar en que mas records se rompen en un día, uno de los mas memorables fue cuando una sola persona nos pidió 40 hamburguesas con papas para un grupo de una primaria, nadie en cocina lo creía, ni yo mismo, al final del día ¿quien compra tanto? mi primera respuesta fue un "¿Es en serio?" en cocina al marcar la orden solo gritaron "Deja de jugar con el sistema" no me tomaron en serio hasta que la gerente fue personalmente a solicitar lo pedido.

A pesar de los buenos momentos y de conocer buenos amigos en Mayo llego el momento de tomar una decisión, hacer carrera en el restaurante o enfocarme al 100% en mis estudios, la decisión no fue difícil, aunque el trabajo no era complicado yo notaba situaciones poco favorables para cualquier persona por lo que me decidí a renunciar, entregue mi uniforme y me retire de aquel lugar con la advertencia que una vez fuera no había vuelta atrás, como en muchas cadenas no había re-contrataciones. 

Mi primer empleo formal no fue tan malo, si les soy sincero todos los jóvenes en algún momento deberían trabajar en alguna cadena de este tipo, si bien el sueldo es malo y no es suficiente para cubrir las necesidades completas de una persona, las experiencias, el aprendizaje y el trabajo en equipo son cosas que en pocos lugares puedes aprender, mucho de lo que ahí te enseñan es aplicable a diferentes empleos o inclusive áreas de tu vida diaria.

Al igual que en otras situaciones de mi vida, no es algo que repetiría, sin embargo el recuerdo y la experiencia es algo que pocas veces puedes obtener.  

Si llegaste hasta aquí, espero disfrutaras esta anécdota, me gustaría que pudieras compartirla y dejar algún comentario platicandome acerca de tu primer empleo, nos leemos la próxima semana. 





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